Hay cierres que, en realidad, no cierran nada. Amplían la mirada. Y este último capítulo de la serie tenía que ser así: no dedicado a una sola mujer, sino a muchas.
A las que estuvieron antes. A las que resistieron cuando era más difícil. A las que sostuvieron el deporte femenino casi en silencio. Y a las que hoy siguen demostrando que el talento, la entrega y la ambición no entienden de género.
Ayer, a través de ZIVA South Europe, estuvimos presentes en la IV edición de Atleti en Femenino, una cita que volvió a poner en el centro algo esencial: la historia colectiva de las mujeres que han hecho del deporte un lugar más visible, más justo y más valiente.
La jornada, presentada por Natalia Freire, fue mucho más que una gala. Fue un ejercicio de memoria y de reconocimiento. Un espacio donde distintas generaciones, distintas trayectorias y distintas formas de vivir el deporte se encontraron para recordar que ningún avance llega solo y que toda conquista tiene detrás a muchas mujeres empujando a la vez.
Las pioneras que abrieron camino
Entre ellas, las pioneras del Atlético de Madrid de balonmano de los años 70: Cristina Lurueña, Cristina Mayo y Rosa García. En conversación con Paco Grande, pusieron voz a una época en la que jugar era, ante todo, un acto de pasión y de convicción. Hablaron de viajes interminables, de entrenar en un contexto que no estaba pensado para ellas, de hacerlo todo por amor al deporte. Y también de algo profundamente inspirador: incluso en aquellas condiciones, seguían disfrutando, seguían compitiendo, seguían ganando. Su historia recuerda que muchas veces las primeras no solo abren camino: también lo defienden.
Símbolos que también construyen legado
Hubo también un lugar para los símbolos. Para esos gestos que, con el tiempo, se convierten en legado. Ahí apareció Margarita Luengo, guardiana de uno de los rituales más emocionales de la historia rojiblanca: el ramo de flores en el córner. Lo que comenzó como un gesto espontáneo acabó convirtiéndose en una escena inseparable de la identidad atlética. Su historia habla de constancia, de pertenencia y de esa forma silenciosa pero poderosa que tienen muchas mujeres de dejar huella sin necesidad de ocupar el foco.
Resiliencia, memoria y transformación
Uno de los momentos más conmovedores de la tarde llegó con Carmen Giménez Abad, atleta paralímpica, campeona de España y referente de superación, inclusión y compromiso social. Reconocida con el Premio Rubén Caravaca, Carmen convirtió su testimonio en una lección de fuerza y de verdad. Su vida, atravesada por el dolor, la violencia y la pérdida, es también una prueba radical de resiliencia. Pero, sobre todo, de transformación: de convertir la herida en propósito, el deporte en herramienta y la experiencia propia en impulso para otras mujeres. Su voz recordó algo que no deberíamos olvidar: que el deporte debería ser un derecho para todas las personas, no un privilegio para unas pocas.
Del barro al césped: 25 años de lucha
La gala celebró también el 25º aniversario del actual equipo femenino del Atlético de Madrid, representado por Ana Belén Fernández ‘Nervy’, María Cabezón y Carol Hidalgo. Sus palabras devolvieron a la sala la imagen de unos comienzos construidos prácticamente desde cero, con precariedad, esfuerzo y una fe inquebrantable en que aquel proyecto merecía existir. Hablaron de compaginar entrenamientos con estudios o trabajo, de viajar durante horas, de asumir como normal lo que nunca debió serlo. Y al hacerlo, pusieron en valor a todas esas futbolistas que sostuvieron el crecimiento del fútbol femenino cuando todavía estaba lejos del reconocimiento que hoy empieza, por fin, a consolidarse.
Cuando muchas avanzan, transforman
En ese recorrido fue imposible no detenerse en nombres fundamentales como María Vargas y, sobre todo, Lola Romero, una figura imprescindible para entender la evolución del Atlético de Madrid Femenino. Reconocida con el Premio Almudena Grandes, entregado por Lola Gallardo. Lola Romero representa a todas esas mujeres que no solo soñaron con que hubiera otro espacio posible para el deporte femenino, sino que trabajaron para construirlo. Desde aquella idea nacida casi de manera improbable hasta el ascenso a Primera y la consolidación de un proyecto sólido, su trayectoria resume una verdad que atravesó toda la gala: nada de esto fue casual. Todo lo conseguido ha sido trabajado, peleado y merecido.
También tuvieron un papel clave en la conversación y en la construcción de ese relato colectivo voces como Mónica Crespo y Javier Gómara. Ambos ayudaron a ordenar, contextualizar y dar profundidad a unas historias que no hablan solo del Atlético de Madrid, sino de algo mucho más amplio: la historia del deporte femenino en España y de todas las mujeres que han tenido que abrirse paso en estructuras pensadas, durante demasiado tiempo, para otros.
En ese hilo de memoria, esfuerzo y reconocimiento, la intervención de Mónica Crespo dejó además uno de los momentos más emotivos de la jornada. Puso el foco en todas esas madres que habían ido apareciendo, de una forma u otra, a lo largo de las distintas conversaciones. Madres muchas veces invisibles, pero decisivas. Madres que acompañan, esperan, sostienen, animan y empujan en silencio para que sus hijas puedan perseguir sus sueños.
Su participación culminó con la entrega de un ramo de flores a su madre, en un homenaje profundamente simbólico a ese trabajo callado de tantas mujeres que, desde la discreción, hacen posible que otras lleguen, crezcan y cumplan aquello con lo que un día soñaron.
Quizá eso fue lo más inspirador del encuentro: comprobar que ninguna de estas historias funciona en singular. Que cada una de ellas remite a muchas otras. Que detrás de cada nombre hay generaciones enteras de esfuerzo, renuncia, compromiso y pasión. Que el deporte femenino no se ha construido como una moda ni como una tendencia, sino sobre la perseverancia de mujeres que siguieron adelante incluso cuando casi nadie miraba.
Por eso este cierre no podía dedicarse a una sola mujer. Tenía que ser para todas: para quienes jugaron cuando parecía imposible, para quienes resistieron en la invisibilidad, para quienes convirtieron un gesto en símbolo, para quienes hicieron del dolor una causa, para quienes empezaron de cero, para quienes sostuvieron proyectos enteros con trabajo, visión y carácter, y para quienes llegaron antes y siguen empujando ahora.
Porque cuando una mujer avanza, inspira. Pero cuando avanzan muchas, transforman.
Y de eso trató esta noche. Y, en el fondo, de eso ha tratado siempre esta serie.
De mujeres que inspiran. No solo por lo que consiguen. Sino por todo lo que hacen posible para las demás.
Donde una abrió camino, muchas siguieron avanzando
Mujeres que inspiranHay cierres que, en realidad, no cierran nada. Amplían la mirada. Y este último capítulo de la serie tenía que ser así: no dedicado a una sola mujer, sino a muchas.
A las que estuvieron antes. A las que resistieron cuando era más difícil. A las que sostuvieron el deporte femenino casi en silencio. Y a las que hoy siguen demostrando que el talento, la entrega y la ambición no entienden de género.
Ayer, a través de ZIVA South Europe, estuvimos presentes en la IV edición de Atleti en Femenino, una cita que volvió a poner en el centro algo esencial: la historia colectiva de las mujeres que han hecho del deporte un lugar más visible, más justo y más valiente.
La jornada, presentada por Natalia Freire, fue mucho más que una gala. Fue un ejercicio de memoria y de reconocimiento. Un espacio donde distintas generaciones, distintas trayectorias y distintas formas de vivir el deporte se encontraron para recordar que ningún avance llega solo y que toda conquista tiene detrás a muchas mujeres empujando a la vez.
Las pioneras que abrieron camino
Entre ellas, las pioneras del Atlético de Madrid de balonmano de los años 70: Cristina Lurueña, Cristina Mayo y Rosa García. En conversación con Paco Grande, pusieron voz a una época en la que jugar era, ante todo, un acto de pasión y de convicción. Hablaron de viajes interminables, de entrenar en un contexto que no estaba pensado para ellas, de hacerlo todo por amor al deporte. Y también de algo profundamente inspirador: incluso en aquellas condiciones, seguían disfrutando, seguían compitiendo, seguían ganando. Su historia recuerda que muchas veces las primeras no solo abren camino: también lo defienden.
Símbolos que también construyen legado
Hubo también un lugar para los símbolos. Para esos gestos que, con el tiempo, se convierten en legado. Ahí apareció Margarita Luengo, guardiana de uno de los rituales más emocionales de la historia rojiblanca: el ramo de flores en el córner. Lo que comenzó como un gesto espontáneo acabó convirtiéndose en una escena inseparable de la identidad atlética. Su historia habla de constancia, de pertenencia y de esa forma silenciosa pero poderosa que tienen muchas mujeres de dejar huella sin necesidad de ocupar el foco.
Resiliencia, memoria y transformación
Uno de los momentos más conmovedores de la tarde llegó con Carmen Giménez Abad, atleta paralímpica, campeona de España y referente de superación, inclusión y compromiso social. Reconocida con el Premio Rubén Caravaca, Carmen convirtió su testimonio en una lección de fuerza y de verdad. Su vida, atravesada por el dolor, la violencia y la pérdida, es también una prueba radical de resiliencia. Pero, sobre todo, de transformación: de convertir la herida en propósito, el deporte en herramienta y la experiencia propia en impulso para otras mujeres. Su voz recordó algo que no deberíamos olvidar: que el deporte debería ser un derecho para todas las personas, no un privilegio para unas pocas.
Del barro al césped: 25 años de lucha
La gala celebró también el 25º aniversario del actual equipo femenino del Atlético de Madrid, representado por Ana Belén Fernández ‘Nervy’, María Cabezón y Carol Hidalgo. Sus palabras devolvieron a la sala la imagen de unos comienzos construidos prácticamente desde cero, con precariedad, esfuerzo y una fe inquebrantable en que aquel proyecto merecía existir. Hablaron de compaginar entrenamientos con estudios o trabajo, de viajar durante horas, de asumir como normal lo que nunca debió serlo. Y al hacerlo, pusieron en valor a todas esas futbolistas que sostuvieron el crecimiento del fútbol femenino cuando todavía estaba lejos del reconocimiento que hoy empieza, por fin, a consolidarse.
Cuando muchas avanzan, transforman
En ese recorrido fue imposible no detenerse en nombres fundamentales como María Vargas y, sobre todo, Lola Romero, una figura imprescindible para entender la evolución del Atlético de Madrid Femenino. Reconocida con el Premio Almudena Grandes, entregado por Lola Gallardo. Lola Romero representa a todas esas mujeres que no solo soñaron con que hubiera otro espacio posible para el deporte femenino, sino que trabajaron para construirlo. Desde aquella idea nacida casi de manera improbable hasta el ascenso a Primera y la consolidación de un proyecto sólido, su trayectoria resume una verdad que atravesó toda la gala: nada de esto fue casual. Todo lo conseguido ha sido trabajado, peleado y merecido.
También tuvieron un papel clave en la conversación y en la construcción de ese relato colectivo voces como Mónica Crespo y Javier Gómara. Ambos ayudaron a ordenar, contextualizar y dar profundidad a unas historias que no hablan solo del Atlético de Madrid, sino de algo mucho más amplio: la historia del deporte femenino en España y de todas las mujeres que han tenido que abrirse paso en estructuras pensadas, durante demasiado tiempo, para otros.
En ese hilo de memoria, esfuerzo y reconocimiento, la intervención de Mónica Crespo dejó además uno de los momentos más emotivos de la jornada. Puso el foco en todas esas madres que habían ido apareciendo, de una forma u otra, a lo largo de las distintas conversaciones. Madres muchas veces invisibles, pero decisivas. Madres que acompañan, esperan, sostienen, animan y empujan en silencio para que sus hijas puedan perseguir sus sueños.
Su participación culminó con la entrega de un ramo de flores a su madre, en un homenaje profundamente simbólico a ese trabajo callado de tantas mujeres que, desde la discreción, hacen posible que otras lleguen, crezcan y cumplan aquello con lo que un día soñaron.
Quizá eso fue lo más inspirador del encuentro: comprobar que ninguna de estas historias funciona en singular. Que cada una de ellas remite a muchas otras. Que detrás de cada nombre hay generaciones enteras de esfuerzo, renuncia, compromiso y pasión. Que el deporte femenino no se ha construido como una moda ni como una tendencia, sino sobre la perseverancia de mujeres que siguieron adelante incluso cuando casi nadie miraba.
Por eso este cierre no podía dedicarse a una sola mujer. Tenía que ser para todas: para quienes jugaron cuando parecía imposible, para quienes resistieron en la invisibilidad, para quienes convirtieron un gesto en símbolo, para quienes hicieron del dolor una causa, para quienes empezaron de cero, para quienes sostuvieron proyectos enteros con trabajo, visión y carácter, y para quienes llegaron antes y siguen empujando ahora.
Porque cuando una mujer avanza, inspira. Pero cuando avanzan muchas, transforman.
Y de eso trató esta noche. Y, en el fondo, de eso ha tratado siempre esta serie.
De mujeres que inspiran. No solo por lo que consiguen. Sino por todo lo que hacen posible para las demás.
Fitness Deluxe cierra 2025 con una facturación de 22,5 millones de euros y refuerza su crecimiento
PrensaEn FDL – Fitness Deluxe hemos cerrado 2025 con una facturación de 22,5 millones de euros. Este resultado marca un año clave para la compañía y consolida una nueva etapa de crecimiento. También supera las previsiones de negocio que se habían comunicado en años anteriores.
Un año clave para Fitness Deluxe
2025 ha sido un año de avance para FDL. La compañía ha reforzado su estructura operativa y ha ampliado su propuesta comercial para responder a las nuevas necesidades del mercado del fitness profesional.
Este crecimiento no se apoya solo en la facturación. También refleja una evolución clara del proyecto, con más capacidad, más gama y una propuesta cada vez más completa para los clientes.
Más capacidad logística para seguir creciendo
Uno de los pasos más importantes de esta etapa ha sido la incorporación de una nueva nave logística de 8.000 metros cuadrados en Logistic Park San Agustín. Esta nueva infraestructura permitirá optimizar la cadena de suministro y ofrecer un servicio más ágil a clientes de la península ibérica y del sur de Europa. Además, Fitness Deluxe sigue operando en Europa y el norte de África, reforzando así su proyección internacional.
Un portfolio más amplio y especializado
A este impulso logístico se suma la ampliación del portfolio comercial. Fitness Deluxe se presenta como proveedor integral de soluciones 360º para instalaciones deportivas. Su oferta abarca equipamiento fitness, máquinas de musculación, vestuarios, suelo técnico, montaje, instalación y servicio técnico y postventa.
La compañía trabaja además con un ecosistema de marcas formado por ZIVA, NEXO, IMPULSE, DHZ, XEBEX y FDL. Esto permite desarrollar proyectos adaptados a distintos perfiles de cliente, desde gimnasios comerciales y hoteles hasta clubes deportivos, centros corporativos y espacios de alto rendimiento.
Una visión de largo plazo
Como explica José Tomás Roda Cano, CEO de FDL – Fitness Deluxe:
“Cerrar 2025 con una facturación de 22,5 millones de euros supone un hito muy relevante para FDL y confirma la solidez del proyecto. Hemos crecido reforzando nuestra estructura, ampliando nuestra capacidad logística y enriqueciendo nuestro portfolio comercial para dar una respuesta más completa, ágil y especializada a nuestros clientes. Hoy somos una compañía más preparada para seguir creciendo con ambición, pero también con visión de largo plazo.”
Un modelo 360º para el fitness profesional
En los últimos años, FDL ha reforzado su posicionamiento como socio estratégico para el sector del fitness profesional. Lo ha hecho combinando asesoramiento, diseño, suministro, instalación y servicio. Este modelo integral permite responder mejor a un mercado que hoy exige más versatilidad, más eficiencia operativa y soluciones adaptadas a cada espacio.
Cerca del sector y de la comunidad deportiva
Fitness Deluxe también ha seguido reforzando su visibilidad en el entorno deportivo. La compañía mantiene su apuesta por los eventos y las competiciones vinculadas al entrenamiento y al fitness. En esta línea, ha estado presente en citas como February Challenge de León, fortaleciendo su cercanía con la comunidad deportiva y su papel como partner de referencia en eventos que exigen material, capacidad operativa y fiabilidad.
Más capacidad, más servicio, más valor
Por su parte, Victoria Rodríguez, Directora General de FDL – Fitness Deluxe, destaca:
“El mercado ya no demanda únicamente producto; demanda soluciones completas, flexibles y bien pensadas. En 2025 hemos dado un paso decisivo para responder a esa realidad: contamos con más capacidad operativa, una oferta más amplia y una propuesta de valor más sólida para acompañar a nuestros clientes en proyectos cada vez más exigentes. Nuestro objetivo es seguir creciendo sin perder cercanía, especialización ni capacidad de adaptación.”
Un 2026 con nuevos retos
Con este cierre de ejercicio, FDL encara 2026 con tres prioridades claras: consolidar su nueva capacidad logística, seguir ampliando su portfolio comercial y reforzar su papel como proveedor de referencia para el diseño y equipamiento de espacios deportivos.
En Fitness Deluxe seguimos creciendo para ofrecer soluciones más completas, más ágiles y mejor adaptadas a cada proyecto. Porque cada instalación tiene necesidades distintas, y nuestro objetivo es acompañarlas con una propuesta a la altura.
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Proyectos que transforman | DePura Vida Training y la evolución del centro deportivo hacia un espacio de vida activa
Proyectos que transformanMujeres que inspiran el fitness: Em Jey, Founder I am movement
Mujeres que inspiranHay historias que empiezan por un motivo “superficial”… y acaban convirtiéndose en una forma de vivir.
MJ es una de esas mujeres que transformó una nueva etapa personal en un compromiso real con los hábitos, el bienestar y el movimiento. Hoy lo tiene claro: el deporte es su medicina.
En esta entrevista hablamos de sus inicios, su visión del fitness como estilo de vida, el reto que está afrontando con el lanzamiento de I AM y el impacto que quiere generar en quienes la rodean: que se muevan, que se cuiden y que valoren el regalo de poder hacerlo cada día.
1. ¿Qué te inspiró a dedicarte al mundo del fitness?
Al principio era un objetivo superficial, tras el inicio de una nueva etapa en mi vida, basada en buenos hábitos, me sirvió como herramienta para poder transitar por ese proceso y ahora, el deporte es mi medicina.
2. ¿Qué significa para ti el fitness más allá del deporte?
El fitness para mí significa salud mental/física, bienestar y un estilo de vida.
3. ¿Cuál ha sido uno de los mayores retos que has superado en tu trayectoria profesional?
Ahora mismo estoy superando un reto, que es el lanzamiento de I AM. Ojalá podernos dedicar al deporte de manera empresarial, además de personal. Ese es mi reto actualmente.
4. ¿Qué impacto te gustaría generar en las personas a través del fitness?
Me gustaría generar un movimiento: que se muevan. Conciencia sobre el regalo que tenemos que es hacer deporte cada día y poder movernos y cuidarnos a través de él.
5. ¿Qué valoras de tu relación o colaboración con FDL?
La empatía por parte de FDL, el cuidado y el servicio, el respeto y la pasión con la que hacen las cosas. Y además de todo esto, son grandes profesionales del sector, me siento muy segura y respaldada con ellos.
6. Una palabra que defina tu forma de trabajar o liderar
Respeto.
Si tuviéramos que resumir su forma de entender el fitness en una idea, sería esta: cuidarte no es un extra, es el punto de partida. Entrenar como herramienta para estar bien por dentro y por fuera. Y hacerlo desde un valor que atraviesa toda su manera de trabajar: respeto.
Desde FDL queremos dar las gracias a MJ por compartir su historia con tanta honestidad. Nos inspira su forma de entender el fitness como una herramienta de bienestar real —mental y físico— y su manera de liderar desde el respeto. Gracias por confiar en nosotros, por tu energía y por recordarnos que moverse cada día es un regalo. Seguimos caminando (y entrenando) juntos.
Mujeres que inspiran el fitness: Verónica Ávila, Directora de Operaciones de BeOne
Mujeres que inspiranEn el marco del Día Internacional de la Mujer, seguimos dando visibilidad a mujeres que están impulsando el crecimiento y la profesionalización del sector del fitness.
Hoy hablamos con Verónica Ávila, Directora de Operaciones de BeOne, cuya trayectoria combina la experiencia deportiva desde muy joven con una sólida carrera en la gestión de instalaciones deportivas.
Una pasión que nace en el deporte
La relación de Verónica con el deporte comenzó desde muy pronto. En su familia la actividad física siempre estuvo presente, algo que marcó su camino personal y profesional.
“En mi casa hemos hecho deporte siempre, desde bien pequeños. Con 15 años decidí dedicarme en exclusiva al fútbol 11 y fui jugadora de equipos como el Rayo Vallecano y el Atlético de Madrid. Hice la Licenciatura y tenía claro que mi futuro profesional estaría relacionado con la actividad física”.
Esa pasión por el deporte se transformó con el tiempo en una carrera orientada a la gestión y desarrollo de proyectos dentro de la industria del fitness.
El fitness como motor de bienestar
Para Verónica, el fitness va mucho más allá del entrenamiento o de la mejora estética. Es una herramienta fundamental para mejorar la calidad de vida. “El fitness es parte fundamental para sentirte mejor, tener más energía en el día a día y mejorar tu autoestima, no por la parte estética, sino por la mejora de la salud”.
Una visión que refleja el cambio que está viviendo el sector, cada vez más enfocado en el bienestar integral de las personas.
Un reto profesional que marcó su carrera
Uno de los momentos más importantes de su trayectoria profesional llegó con su actual posición dentro de BeOne. “Seguramente aceptar mi puesto actual de Directora de Operaciones después de una reorganización directiva en la empresa. Formar mi propio equipo y desarrollar proyectos durante estos diez años ha sido uno de los mayores retos”.
Un desafío que ha implicado liderazgo, capacidad de adaptación y una clara orientación a la gestión de equipos.
El impacto del fitness en la vida de las personas
Para Verónica, el verdadero valor del fitness está en su capacidad de transformar la vida de las personas. “Me gustaría ayudar a que las personas descubran que la actividad física puede transformar su calidad de vida. Que el fitness no se perciba solo como una actividad puntual, sino como una herramienta real para vivir más, pero sobre todo mejor”.
La colaboración con FDL
Dentro del desarrollo de los proyectos y la gestión de instalaciones, la colaboración con partners es clave. “Valoro especialmente la cercanía de todo el personal que trabaja en FDL y la rapidez a la hora de atender nuestras necesidades”.
Una forma de liderar
Si tuviera que definir su forma de trabajar en una sola palabra, Verónica lo tiene claro:
Empoderamiento.
Un concepto que refleja su visión del liderazgo: impulsar equipos, generar confianza y acompañar a las personas para que desarrollen todo su potencial.
Desde FDL agradecemos a Verónica Ávila su participación en esta iniciativa y su contribución al desarrollo de una industria del fitness cada vez más profesional, humana y orientada al bienestar.